Familias que aprenden y disfrutan en la Naturaleza

PequeARBA es una sección de ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono) cuyo objetivo es divulgar la importancia de los bosques a través de actividades educativas en familia. Fundamentalmente realizamos salidas desde Madrid a los diferentes paisajes forestales donde grandes y pequeños aprenden a reconocer las diferentes especies de árboles, sus adaptaciones al medio, los usos tradicionales y la importancia de conservarlos, disfrutando de una experiencia compartida en plena Naturaleza. En principio, las excursiones son mensuales y la asistencia es gratuita.

Puedes colaborar preparando tú mismo una ruta, participando en otras actividades de ARBA o haciéndote socio.

Más información en www.arba-s.org o contactando con nosotros en pequearba@gmail.com

lunes, 25 de marzo de 2013

Día del Vivero de Arba. 24 de febrero de 2013



Quedamos al mediodía voluntarios dePequearba para colaborar en las tareas de vivero que habitualmente llevan a cabo los compañeros de Arba Madre, como solemos llamarles. Este vivero está situado en las mismas instalaciones del Albergue RichardSchirrmann en la Casa de Campo de Madrid.
La mañana fue algo fresca, pero dentro del invernadero los tímidos rayos de sol multiplicaban su calor y el trabajo se hizo agradable. Unos prepararon los bricks usados haciéndoles unas perforaciones inferiores para  el drenaje. Otros fueron rellenándolos de tierra y un tercer grupo de voluntarios colocaron en su interior la semilla o la plántula.
El trabajo en vivero es siempre constructivo y enriquecedor, sirviendo para comprender todo el ciclo vital de las plantas desde su plantación en el campo, su desarrollo, la producción de los frutos y semillas y su recolección para reforestar otras zonas.
 
Miles de bellotas de encina, alcornoque, roble melojo, coscoja y quejigo son recolectadas cada otoño y preparadas en el vivero para su posterior sembrado en nuestros montes, o bien colocadas en los bricks para conseguir plantones ya enraizados y desarrollados para llevarlos al campo en mejores condiciones.

 

Se prepararon también bricks con santolinas, perpetuas, madreselvas y saúcos listos para ser plantados en próximas campañas.
La asistencia de pequearberos no fue numerosa pero niños y mayores pasamos una jornada entretenida. 
A la hora de comer nos sentamos a la mesa compartiendo comida, tertulia y saboreando un buen cocido leonés que nos ofreció Pepito.


En la sobremesa tuvimos una pequeña reunión técnica de Pequearba para analizar las actuaciones realizadas en el año que llevamos al frente el actual equipo coordinador, y los planes para los próximos meses. Se constata la falta de implicación de nuevos voluntarios, a veces la improvisación y descoordinación en alguna salida y se pide mayor compromiso dentro de las limitaciones de cada uno. Se valoró muy positivamente el mantenimiento del blog, mientras que se cree oportuno actualizar la lista de correo electrónico para conseguir que sirva de contacto y comunicación para todos los interesados en Pequearba y sus actividades.Además, se vio adecuado informar a través de este medio de campañas, eventos, jornadas o enlaces que pudieran ser de interés. Sin embargo,  se desestimó de nuevo abrir un canal a través de Facebook o cualquier otra red social.
Por último, se preparó una agenda de actividades para cubrir estos meses hasta final de primavera, que puntualmente serán anunciadas en el blog y comunicadas por correo electrónico.

Fernando Ávila Vico




2 comentarios:

JOSE LUIS dijo...

Por si fuera interesante o de utilidad para ese Grupo o para sus afiliados, tengo publicado el siguiente blog:
http://plantararboles.blogspot.com
Se trata de una manual breve para que los amantes del monte y del campo podamos reforestar, casi sobre la marcha, aprovechando las semillas que nos dan las plantas nativas de nuestra propia comarca.

Salud,
Jose Luis Saez Saez

Fernando Ávila dijo...

Muchas gracias José Luis. Me alegra descubrir tu blog y sentir que somos muchos los que estamos ligados a los árboles y a la vida.

Un saludo,

Fernando Ávila